Tras del uso diario de un equipo de vapeo, podemos encontrar condensación en el drip del atomizador o en la parte inferior, donde se encuentra el paso de aire, y también en los contactos del cartucho o tanque con la batería del vaper. En este post te explicamos por qué sucede esto.

Muchas veces pensamos que la condensación se produce por un fallo del equipo, pero en realidad es habitual cuando hay cambios de temperatura.

Esto sucede cuando el vapor que producimos a una determinada temperatura hace contacto con partes más frías, como puede ser el exterior de las resistencias (que suelen ser aleación de acero o bronce) y que a su vez hacen contacto con los denominados pin,  también con componentes de metal. El vapor caliente en contacto con los metales  más fríos  produce un cambio de temperatura y de este modo se crean esas partículas de agua que luego encontramos en  nuestros equipos de vapeo.
Estas partículas de agua, que incluso se mezclan un poco con el líquido que utilizamos para vapear, también podemos verlas en el interior de la boquilla o drip cuando dejamos descansar el vaper.  Mientras lo usamos, pasa vapor caliente por el conducto central y cuando paramos de vapear este conducto se enfría produciendo una condensación.
Al ser una cuestión de cambios de temperatura, sucederá con menor frecuencia en equipos que se utilizan en rangos de 10 a 20 o 25w, donde el vapor es más frío y ocurrirá con mayor frecuencia en equipos que se utilizan a más de 40w o con una ventilación más reducida cómo es el caso de los equipos compactos denominados pod.

Cada vez que veamos condensación en los contactos con la batería, en la boquilla o en el conducto interno del atomizador, recomendamos secar con papel nuestro equipo para mantener un correcto funcionamiento. De esta forma lo mantendremos en buenas condiciones y evitaremos posibles errores de la electrónica al leer las resistencias.

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